Mirando al mar

Por Anónimo

Me gusta ver el mar. Me gusta sentirme frágil cuando veo las olas, insignificante cuando veo el horizonte, conectado a todo lo que me rodea. Me gusta imaginar cómo esa infinidad absorbe lo malo almacenado en mí, un mal espíritu que he creado.

Necesito salir de la lucha diaria del mundo en el que vivimos, de las malas prácticas en que muchos basan su existencia, del egoísmo, de la vanidad, de la ignorancia en la que queremos vivir. Necesito pensar, actuar, y dar lo mejor de mí. Seguir leyendo «Mirando al mar»