Te vas, te vas, te vas

Por Leire Agüero

Te vas, te vas, te vas… Y yo más me quedo, me quedo, me quedo.

No sé nada, tú qué sabes, no pienso, tú qué piensas, te veo irte, tú me piensas sin verme.
Vorágine perdida.
Estás ahí, estoy aquí
Estás aquí, yo estoy ahí
Uff.
Sí, sí, sí, hay amor.
Ay, ay, ay la línea es corta, muy, muy corta.

Qué sientes, ¿sientes? O ¿no sientes?

Yo no sé, yo qué sé, igual me da.

Mezcla de alivio y algo más.
Miedo no, momento incierto tal vez, nuevo descubrimiento,
quizá.
Siento aire, respiro en el camino, inhalo, e inhalo e inhalo…

Pero me acabo ahogando

La tristeza va y viene, viene y va, y pido que se vaya para irse. Para siempre.
Mareo, mareo insano, titubeo sin argumento, sin excusa mal prepará.
Insistes, insistes en ello, sin escarbarte para salir de este agujero.

Quítamela ya, quítamela, quí-ta-me-la por favor, y anda vete y déjame respirar.

Súeltalo, déjalo, prescinde de ello.
¿Qué te andas enredando? ¿qué me andas mareando?

¿Sabes de él o de ella? ¿Te has preocupado?

Fueron sueños compartidos. Ahí navegan los de ayer, en ese río oscuro y sucio que no les ha dejado pasar a este lado. Mi sufrimiento va en aumento, muriendo.

Escarba, escarba ¡escarba en tus marañas! Hazlo de una vez.
Escarba con intención, con sentimiento, respeta a tu respeto o al mío, al menos.
Escarba para encontrar la verdad que quieras sacar.
Escarba para dar luz a tu yo oculto y no mientas, no me mientas.

A mí poco me queda

Quizá la mía se ha convertido en mentira perenne, y ahora no la reconozco.
Ya no sé qué es, qué fue y qué me queda o, qué queda de ella.
Ya no sé qué te mueve, si acaso te remueve, si acaso te agita la cabeza.

Distancia, dichosa distancia…
Ayuda, ayuda, bendita ayuda
Eres como un buda. De piedra, quieta y sabia en apariencia.
Quieta, quieta y de latidos muerta.
No arrasarás mala yerba, no parapetarás secretos.
Tú, tú, y tú, y el otro y la otra.
IOS YA.
Dejadme vivir en paz.

Un comentario en “Te vas, te vas, te vas

Deja un comentario