Así es como te perdí

Las canas se arriman, disimulando su paso;

hasta que se imponen,
robando mi descanso.

Mis sueños de amar y ser amada,
dar vida a otra vida y formar familia
me asustan como el diablo.

Por más abonar no florecen las flores.
Ni por más regar más crecen.
Florecen y crecen, sembrando y regando
en la justa medida, que requieren.

Pero el tiempo me aprieta.
El tiempo en mí crea grietas,
que me impiden dejar fluir.

Así es como, sin querer, queriéndote,
te perdí.
Y queriéndote como te quiero,
te imploro;

¡permíteme, esta vez, amarte bien!

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