El punto que nos une

Por Leire Agüero

El punto que nos une

Aquí creamos,
tras haber reflexionado,
meditado.
Somos la puerta,
que al tocar se abre.

Aquí destapamos:
nuestro libro escrito,
trazado con lápiz,
forjado de distinto pigmento.

Aquí,
la tinta nos impregna,
con nervio.
A veces por elección,
y otras,
sin razón,
por amor.

Aquí revelamos,
nuestras líneas.
No son gemelas.
Conectan,
de algún modo.

Y es ahí.
En esa señal reside la baliza.

Ese punto.
Es unión cosida
por sensaciones.
Es nuestra devoción.

Es lazo que no se desanuda
porque es valiente.
Es cuerda que no afloja
cuando el aire aprieta.
Es manta que abriga
cuando el frío atrapa.

Ese punto
hecho de risas,
que pisa rocas saladas,
almohadas infinitas,
respira aires con ruedas,
se envuelve en notas,
juega con bolas de colores,
lee poesía,
acompaña a sombreros blancos,
que nacen de agua
desconocida.

Ese punto
tejido con manos honradas,
urdido con manteles
sin arrugas.

Ese punto,
llena corazones vacíos.

Ese punto
cocina en sus fogones
experiencias imborrables.

Ese punto diminuto,
humilde,
tenaz…
se hace grande para amar,
para luchar
contra el sufrimiento
para apoyar
punto a punto.

Ese punto ve y siente.
Es capaz de cerrar una discusión,
zurce el último hilo de un llanto.

Ese punto somos todos.
Si alguno falta…

Ay…
Si alguno se aleja…
el manto sigue creciendo…
el mapa no desvanece.

No…
pero nuestro punto…
Nunca,
nunca será el mismo.

¡Me niego!
El punto que nos une

2 comentarios en “El punto que nos une

Deja un comentario