Sonríe, niña

Por Leire Agüero

Sonríe, niña

No estés así,
no merece la pena.
La vida pasa,
y se pierde en vano.

No llores.
Para qué llorar,
si las lágrimas no te van a consolar.
No te dejes rendida al vacío.
Para qué.

Para qué,
si el vacío solo quiere arrimarse a ti
para desgastarte.

No te derrumbas,
no te caigas,
no te dejes a ti misma.
No lo hagas.

No te rindas.
No te pliegues sin fuerzas,
desvalida.

Para qué,
por qué,
si la tristeza
solo quiere pegarse a ti para engañarte.

No lo hagas.

Levántate.
Estírate.
Avanza.
Camina.

Camina, camina, camina…
Y sí,
vuelve a caminar,
preciosa.

Sé fuerte.
Lucha contra la sombra que atrapa,
en los momentos de soledad,
de silencio.

Sé tú,
la luz que ilumina,
que brilla,
que deja prendido al que se cruza con tu mirada.

Sé tu yo.
Quiérete.
Piensa en ti.

No te olvides.
No te olvides, repito,
eres luz.
Luz que parpadea,
que desprende energía,
vida.

Eres fuerza,
constancia.
Eres música.

Sonríe niña.
Sonríe.

4 comentarios en “Sonríe, niña

Deja un comentario